Ayer fue ‘el día sin Iva‘ de la cadena de hipermercados de tecnología Media-Markt. Una vez al año celebran este día para vaciar los stocks de sus tiendas y vender todo lo que se pueda y más. Este año han abierto las tiendas desde ¡¡ las 6 de la mañana !!
Desde ayer he sido aún más consciente de la sociedad que estamos creando, la sociedad del consumo sin necesidad, la sociedad que busca ‘la Felicidad’ a través de comprar y comprar cosas materiales, una sociedad alejada de lo que verdaderamente necesita, ciega por las necesidades vanales e inútiles de cosas materiales que nos proporcionan ese momento de felicidad buscado, cada vez más corto, cada vez menos gratificante, esa satisfacción de cubrir necesidades impuestas, artificiales, no reales.
No quiero criticar por criticar, no voy a hablar mal de personas que se habían planteado la compra de algún artículo y que hayan elegido el día de ayer, con la excusa de un descuento. Voy a criticar a aquellas personas que consumen por consumir, sin necesidad alguna, simplemente porque ‘es más barato que ayer’.
He estado siguiendo ciertos foros de Internet que consulto a menudo, para seguir el día de hoy desde la barrera, sin tener que ir a ver la vorágine de gente agolpándose en las cajas registradoras y me he encontrado una fauna con personajes de todo tipo:
Hoy os voy a contar un par de experiencias que he tenido con dos empresas españolas de las que fui cliente. Uno podría pensar que toda empresa lo que desea es tener clientes, cuantos más, mejor. No se puede concebir una empresa sin clientela.
El objetivo de toda empresa es fidelizar a los clientes y conseguir así que sigan consumiendo los servicios y los productos que la empresa les ofrece, durante el mayor tiempo posible, o eso creía yo…
Barajas, el cuarto aeropuerto de Europa en cuanto a número de vuelos ha sonrojado a toda España, dejándola a la altura de un país bananero (con todos mis respetos a los países bananeros) con todo lo ocurrido en los dos últimos días.
Miles de personas tiradas en el suelo, familias enteras con niños e incluso bebés que llevan más de 48 horas en una cola que no saben muy bien para qué les va a servir. Ancianos que tienen que ‘robar’ sillas de oficinas del aeropuerto para poderse sentar. Noches interminables en la Terminal 4, sin hoteles donde realojarlos, sin tickets de comida para poder alimentarse en esa jaula de grillos, sin saber donde están las maletas ya facturadas y devueltas por los operarios de Aena y depositadas en medio de los pasillos de todo el aeropuerto, sin orden, sin información, sin vigilancia ninguna.
Hay formas muy distintas de tratar de explicar algunos de los motivos que han producido esta crisis que estamos viviendo (unos más que otros). Lo que está claro es que los políticos nunca hablan claro o, simplemente, no quieren que el pueblo llano se entere de la que les viene encima.
Ya sabéis de mi fascinación por el país nipón, una ‘enfermedad’ que va a más día a día, sobre todo con noticias como esta: Japón ha instalado los primeros dispositivos generadores de electricidad mediante pisadas.
Llevo mucho tiempo oyendo sobre esta tecnología, una tecnología que permitiría generar la electricidad que necesitase, por ejemplo, la estación de Atocha, simplemente con las pisadas de los viajeros que utilicen la estación. ¿No es una idea genial?.
Hace algún tiempo encontré un estudio del año 2007 sobre el precio de líquidos conocidos que me resultó muy curioso y he querido recordalo, por si no lo conocíais.
Cuando a alguien se le plantea que piense cuál es el líquido más caro del mundo, por lo general, pensará que el petróleo (aunque últimamente por fín ha bajado) o algún perfume. Menuda sorpresa me llevé al ver el resultado del estudio…
Desde hacía varios años, el banco central europeo iba avisando de que España estaba demasiado centrada en el negocio del ladrillo y que los bancos estaban corriendo demasiado riesgo prestando miles de millones de euros a empresas inmobiliarias de dudosa rentabilidad. Así nos ha ido.
Hoy, la cifra del paro: 171.243 parados más este mes…
Las crisis son tiempos perfectos para cambiar políticas y formas de crear empleo. Está claro que con el ladrillazo, el país vivía un rico presente, pero no tenía futuro. Ahora es el momento de cambiar de modelo económico y apostar por otras alternativas que diversifiquen los negocios españoles y que hagan rentables a las empresas que decidan quedarse en España. Pero claro, eso sería hacer las cosas correctamente…
El Ministerio de Indústria ha abierto una web muy interesante.
Se trata de un sitio en el que se comparan precios de 150 productos más básicos en toda España. La dirección es:
http://www.observatorioprecios.es.
Los contrastes de precios podéis sacarlos vosotros mismos, yo he sacado un par de ellos:
- La ciudad más barata, en cuanto a alimentación básica, es Salamanca. La más cara, Bilbao, un 24% más.
- El pescado más barato está en Córdoba y el más caro en San Sebastián, un 43% más.
¡Menudo Contraste!
Siento que nos la están clavando una vez más.
Esta crisis está empezando a sacar lo peor de cada empresa. Es cierto que numerosas empresas están teniendo graves problemas, tanto de liquidez, debido a que los ‘maravillosos’ bancos no sueltan prenda (ya veremos de qué viven cuando dejen de tener clientes), como de problemas relacionados con el descenso de ventas de sus productos, ya que las personas de a pie hemos parado en seco el consumismo desenfrenado que reinaba en la última década.
Una de las áreas comerciales que más están notando la crisis está siendo la automovilística. La sobreproducción de coches ha ocasionado que los stocks de vehículos hayan crecido de forma exponencial en los últimos meses. Las empresas no han sabido reaccionar a tiempo y han seguido fabricando coches a un ritmo que no se adecuaba a la demanda mundial. Como ejemplo, un botón: Ford Valencia va a parar 20 días durante este mismo mes de Diciembre para dejar de fabricar miles de vehículos. Ésto está claro que es un fallo de la propia industria, pero como siempre, lo vamos a pagar todos.