Hola amigos, me ha costado muchísimo volver, no encontraba la inspiración suficiente para arrancarme un nuevo post que resultara atractivo, o por lo menos, mínimamente interesante. No es que no haya tenido temas absolutamente interesantes, que mira que ha habido, ha sido más bien una mezcla entre agobio y desazón. Yo inicié este blog para, entre otras muchas razones, sacar mis propios demonios que me recomían por dentro. Esos demonios que me producían una rabia contenida y necesitaba expulsar fuera de mi mente. Cada vez que oía algo que atentaba contra el sentido común de las personas (normalmente, temas políticos) se me encendía la llama de la mala leche, que conseguía apaciguar escribiendo mi post semanal. Pero de un tiempo a esta parte, esto se ha vuelto en mi contra. Viendo con perspectiva todos mis posts, me he dado cuenta que hay un mísero 5% de ellos que tratan temas ‘no-cabreantes’, así que aquí estoy, sentado frente a mi nuevo Ubuntu y dispuesto a cambiar de tercio con este nuevo post. Espero que os guste.
Hoy voy a hablaros sobre el poder de la música. He comprobado empíricamente en mí mismo el poder transformador de la música. Con una sola canción la mente aparca su estado actual, se libera, congela todas sus actividades, pensamientos y preocupaciones. Con una sola canción, te olvidas por completo de todo, la mente te teletransporta a épocas pasadas que siempre fueron mejores, o que, con el paso del tiempo, han sufrido un proceso de transformación para que lo consiguieran ser. Una sola melodía nos puede entristecer, alegrar, llevarnos allí donde desearíamos estar, nos puede volver agresivos, melancólicos, tiernos, radicales, serenos, unirnos, separarnos, cambiarnos completamente, aunque sólo sea durante los minutos que dura una sencilla canción.
Hay numerosos estudios que afirman que la música es capaz de mejorar enormemente el aprendizaje. Incluso desde antes de nacer, los expertos recomiendan que se estimule al feto mediante la música clásica. Los niños que estudian música desde pequeños, desarrollan sus capacidades cognitivas de una formar mucho más rápida que el resto de los niños. Algo así pasa con el aprendizaje de varios idiomas, pero la música va mucho más allá, estimula partes del cerebro que no se activan realizando otras actividades.
El poder de la música es increíble, incluso, en algunos casos, nos puede llegar a controlar, como la música usada en los centros comerciales. Cuando hay grandes aglomeraciones ponen música movidita para que compremos más rápido, o todo lo contrario, cuando no hay casi nadie, nos amenizan con música tranquila para que pasemos más tiempo dentro.
La música desencadena en la mente humana un conjunto impresionante de sensaciones que supera con mucho a cualquier imagen, conversación, gesto o contacto que experimentemos. Entra por los oídos, pero no para, hasta recorrer por completo todo el cuerpo. A todos nos vienen a la mente canciones que hacen que todo nuestro cuerpo se estremezca, que consigan dibujar una sonrisa en nuestra cara sólo con tararearla, porque de inmediato, la mente contesta con un aluvión de sensaciones asociados a ellas.
¿Queréis comprobarlo?. Vamos a probar una montaña rusa de sensaciones, subid, cerrad los ojos y disfrutad:
- Melancolía y buenos recuerdos
- Momentos tiernos…
- Transportarnos muy lejos
-O crearnos buen rollito…
- Levantarnos el ánimo:
¿Habéis notado como cambia vuestro estado de ánimo de una canción a otra?
¿Qué sensaciones os provocan a vosotros?
Hola, como diría aquel, totalmente de acuerdo. A cada uno le ”estremecerán” unas canciones u otras, pero no hay duda del ”poder de la música”, queda pelín cursi pero es así.
Voy a ver si sé enlazar algunos ejemplos:
Uno de ahora: Coldplay:
http://www.youtube.com/watch?v=SKrceZxL8r8
Uno más viejuno pero que me encanta:
Dire Straits: http://www.youtube.com/watch?v=gS9aY41G9EQ
Unos que he descubierto hace poco, sí, podéis llamarme lo que queráis:
Franz Ferdinand: http://www.youtube.com/watch?v=x_9GR9kdZ3o
Y por último, por no dar más la barrila una cosa más viejuna aún que tiene algo: Dave Brubeck Quartet:
http://www.youtube.com/watch?v=BwNrmYRiX_o
Un saludo
Gracias Manolo por tu super comentario!
Te prometo que voy a escuchar todas tus recomendaciones.
Por cierto, que te guste Franz Ferdinand no es nada extraño, a mí, ahora me encanta
Apunta pues un grupo más: Sigur Ros (es-pe-luz-nan-te por lo bueno, este sí que te lo recomiendo encarecidamente). Es un grupo islandés que tiene un disco que se llama () (sí, (), el signo del paréntesis ) que las canciones se titulan (es un decir) untitled 1, 2, 3… que es brutal.
Tomo nota!
Muy chulo el post.
Unas recomendaciones para futuros posts… Un post sobre videojuegos y consolas, seguro que encuentras muchos contrastes en un tema que dominas…
Un post sobre el fichaje de Cristiano Ronaldo, con el juego que está dando y tanta gente a favor y en contra… Hasta ZP tiene que opinar… jajajaja
La musicoterapia se está empezando a aplicar en algunos hospitales infantiles porque ayuda a reducir la sensación de dolor entre otros beneficios.
Esto de costar volver me suena de otros blogs…
bueno,,,es cierto que la música obra milagros, pero también lo hace nadar con delfines, montar a caballo para niños/as con minusvaías psíquicas, perros o gatos para personas mayores, o lo que hacían las monjitas antes de las guerras mundiales con los soldados para “levantarles” la moral,,, en fin… … todo lo que ayude a la mente y al cuerpo cuenta con mi apoyo…
por cierto,,,ahí va mi blog sobre mis recuerdos musicales…
http://vintageclips.wordpress.com
Y qué me dices de que una misma canción pueda transmitir sentimientos casi antagónicos dependiendo del momento? Para mi no es lo mismo una canción al salir que al entrar al trabajo. Curioso. Un abrazo.