Microsoft acaba de presentar la versión de prueba de su próximo Windows: Windows 7.
Después de un auténtico fiasco como ha resultado el Windows Vista, la empresa americana no quiere pillarse los dedos y ha querido que millones de personas del mundo entero puedan probarlo y opinen sobre su funcionamiento y qué cosas mejorarían ellos para hacerlo mejor.
Ésta técnica no es nueva, numerosas empresas publican versiones pre-comerciales de sus productos para que los usuarios las prueben y las mejoren con sus opiniones.
Mi post no va dirigido a explicar qué me ha parecido la nueva versión de Windows, sino en un pequeño detalle que me ha llamado poderosamente la atención: los idiomas disponibles.